La entrenadora de Hillsboro que lleva el béisbol a mil niños latinos
Sin campo propio y con donaciones de guantes, armó una liga que este año celebra su quinta temporada con lista de espera.

Empezó con doce niños en un parque público. Hoy son mil inscritos y una lista de espera que no deja de crecer.
Su fórmula: horarios compatibles con los turnos de los padres, uniformes donados y un trofeo simbólico que todos recuerdan.



